Dije que iba a utilizar esta bitácora para explicar mis proyectos y de esta forma poner un poco de orden en mi vida, sin embargo apenas lo he hecho. Por ejemplo: hace un par de semanas terminé de escribir una obra de títeres, la primera en mucho tiempo, y ni lo he mencionado.

Se trata de una obra para títeres con o sin cachiporra en un único acto, basado en el cuento popular Blancaflor, la Hija del Diablo, según lo recogió Julio Camarena en 1988 en su primer tomo de sus Cuentos de los Siete Vientos. Espero poder representarla algún día, y se supone que no será dentro de mucho si Sheila la termina de leer pronto y me comenta algo.

Por otro lado, sigo dándole caña a La Novela. Ahora mismo me voy a poner a revisar el cuarto capítulo que he escrito (segundo en la secuencia) a ver si lo dejo finiquitado.